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Decorando tu hogar con un friso

Un friso viste las paredes de tu hogar y aporta un toque de calidez y originalidad. Si estár harto de tus paredes y necesitas un cambio, no te pierdas este post.

¿Qué es exactamente un friso?

Podríamos definir un friso como un revestimiento que se pone en la pared o en el techo tanto por razones estéticas como por razones prácticas. Por ejemplo, son muy típicos en las buhardillas.

Además, un friso tiene varias ventajas, como por ejemplo:

  • Una clara función decorativa, llenando la estancia de calidez y rompiendo con la monotonía del resto de  la casa. Además, podemos usar un friso para disimular o cubrir desperfectos.
  • Friso blanco en salon

    Fuente: frisodec

  • Una función aislante, no sólo en relación al aislamiento térmico sino también al acústico.
  • Son relativamente sencillos de instalar y es más barato que, por ejemplo, quitar el gotelé de la pared y dejarla lisa. ¡Perfecto para un cambio de look rápido y sin complicaciones!
  • Friso en escalera

    Fuente: Elblogdediy

¿Y qué tipo de friso pongo?

Existen muchísimos tipos de frisos en el mercado así que no tendrás dificultades en encontrar el friso perfecto para tí. Detrás del friso colocaremos un aislante térmico o acústico para evitar la aparición de moho o humedades.

Un friso puede cubrir completamente la pared o colocarse a media altura, de forma que conviva con la pintura de la pared, lo que da mucho juego a nivel decorativo. Igualmente, existen distintos formatos y grosores.

Además, un friso se puede colocar de forma horizontal o vertical.

Friso de estilo Vintage

Fuente: Kuhnja

Por lo que respecta al material, lo más típico es el friso de madera, material que se puede utilizar sin tratar (al natural), barnizado, pintado o teñido. En función del material escogido requerirá un mayor o menor mantenimiento periódico, como poner una capa de barniz cada dos o tres años.

También podemos recurrir a un friso de melamina de imitación madera o con colores lisos. Se trata de un material muy resistente que apenas necesita mantenimiento y es muy fácil de limpiar.

Por último, en estancias húmedas como cocinas y baños se usan frisos de PVC que son impermeables al calor y a la humedad.

Para colocar un friso necesitarás también otros elementos como cornisas, rinconeras, remates y rodapiés.

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